Phyllorhiza punctata

La medusa Phyllorhiza punctata pertenece al orden Rhizostomeae dentro de la clase Scyphozoa. Dentro de la familia Mastigiidae encontramos al género al cual pertenece esta especie, Phyllorhiza, que está formado por dos especies más aparte de Phyllorhiza punctata. Se trata de una especie que es nativa de las aguas del océano Pacifico occidental (desde Australia hasta Japón), pero que es frecuente observar en multitud de zonas distintas, ya que ha sido introducida accidentalmente. Ejemplares de esta especie han sido descritos desde las aguas de Hawaii, hasta el Mar Mediterráneo, el Golfo de México, y en el océano Pacífico oriental (desde San Diego hasta el golfo de California). Por lo general suelen habitar las aguas relativamente superficiales y cercanas a la costa, donde forman grandes congregaciones de ejemplares.

Phyllorhiza punctata tiene un cuerpo semicilíndrico de aproximadamente 50 cm de diámetro (aunque sean reportado ejemplares de hasta 72 cm) del cual surgen 8 tentáculos orales con 14 apéndices transparentes que se fusionan cerca de las bases. La coloración del cuerpo de esta especie es traslucida, de color marronaceo / azulado y con multitud de manchas blancas distribuidas de forma uniforme por toda la campana del ejemplar.

Como muchas de las especies de escifozoos, el ciclo vital de Phyllorhiza punctata está formado por dos etapas claramente diferenciadas. La etapa juvenil o de pólipo que suele durar aproximadamente unos 5 años, y la etapa de adulto o medusa en la que viven hasta dos años. Durante la etapa medusa, el ejemplar sexualmente maduro libera a la columna de agua el esperma, con la finalidad de que este llegue a un ejemplar hembra, entre a este a través de su boca y fertilice los óvulos de esta. Tras la fecundación, se forman unas larvas que son liberadas y pasan a fijarse al sustrato marino. Allí se forma el pólipo o fase juvenil. El pólipo una vez asentado y desarrollado, se reproducirá asexualmente dividiéndose para formar multitud de pólipos genéticamente idénticos, que posteriormente por división darán lugar a las medusas, cerrando de esta forma el ciclo vital de la especie.

La alimentación de Phyllorhiza punctata la obtiene mediante la captura por parte de sus tentáculos de zooplancton. Los tentáculos están cargados de células urticantes que poseen un veneno que resulta tremendamente efectivo contra sus presas, y afortunadamente de baja intensidad y por lo tanto baja amenaza para el humano que tenga un contacto accidental con alguno de estos ejemplares.


Fotos: