Crinoideos

Los crinoideos (Crinoidea) o comúnmente conocidos como lirios de mar, son una clase perteneciente al filo de los Equinodermos. Su nombre deriva del griego krinon que significa lirio y eidos que significa forma, y se debe al aspecto de sus brazos ramificados. Los crinoideos están considerados como el grupo evolutivamente más antiguo dentro de los Equinodermos.

Hay descritas unas 625 especies de crinoideos, las cuales podemos dividir en dos grandes grupos. Por una parte, los crinoideos pedunculados, (80 especies) que poseen en la parte inferior del disco corporal unos apéndices alargados calcáreos, llamados cirri, que utilizan para anclarse al sustrato. El segundo grupo de crinoideos (comatúlidos) son los mayoritarios (aproximadamente 540 especies) carecen de cirri en la base del cuerpo, y tienen la capacidad de moverse lentamente por el fondo. Pese a que tienen capacidad de movimiento, por lo general son especies que se mantienen sujetas en un mismo lugar durante largos periodos de tiempo.

El cuerpo de los crinoideos posee un disco (calyx) con forma de copa y recubierto por una piel curtida en la cual hay placas calcáreas. Por la parte superior del disco, encontramos 5 brazos principales, los cuales se ramifican repetidamente y que poseen pináculos laterales dispuestos como púas de un peine. Con la ayuda de los pináculos de los brazos y una secreción de sustancias mucosas, los crinoideos son capaces de capturar pequeñas presas de las aguas de las cuales se alimentan, como pueden ser foraminíferos, pequeños Crustáceos, Moluscos, zooplancton y fitoplancton.

Al igual que muchas especies de los otros grupos de Equinodermos, frecuentemente las especies de crinoideos tienen la capacidad de amputarse deliberadamente uno o varios de sus brazos ante una situación de peligro. Estos brazos perdidos se regeneran por completo, restaurando así su integridad corporal.

Se distribuyen por todos los mares a excepción del Mar Negro y el Mar Báltico y en un amplio rango de profundidades. Por lo general, las especies pedunculadas suelen vivir a profundidades menores a 200 metros, mientras que las especies no pedunculadas pueden vivir hasta incluso en las llanuras abisales.


Especies: