Holoturidos

Los pepinos de mar o holotúridos (Holothuroidea), cuyo nombre deriva del griego holythurion que significa ‘que se agita totalmente’, son una clase perteneciente al filo de los Equinodermos, que cuenta con aproximadamente 1.150 especies vivas en la actualidad. Se caracterizan por un cuerpo tubular alargado y blando, aunque de apariencia algo correosa. En uno de los extremos del cuerpo encontramos la boca, rodeada por tentáculos (entre 10 y 30). Los tentáculos orales pueden ser muy variables en función de la especie, desde tentáculos simples, con proyecciones similares a dedos, con forma de peine o pluma, o tentáculos aplanados. En el extremo opuesto del cuerpo se encuentra la apertura anal.

Pese a que externamente no hay signos de la característica simetría pentaradial de los Equinodermos, internamente si que se puede observar cierto grado de simetría pentaradial, con órganos y sistemas presentes en números múltiplos de 5.

Generalmente, los holotúridos suelen rondar los 20-30 cm de longitud, habiendo casos extremos desde especies que apenas alcanzan 1 cm de longitud, hasta especies que alcanzan los 3 metros. Tienen una distribución exclusivamente marina y prácticamente ubicua. Los podremos encontrar desde aguas costeras poco profundas, hasta las aguas mas profundas de los océanos. Habitan tanto fondos rocosos como regiones arenosas y fangosas, por donde se mueven con movimientos reptantes lentos. Existen especies que en cierto grado han desarrollado la capacidad nado.

La alimentación de los holotúridos consiste mayoritariamente en partículas en suspensión que atrapan mediante secreciones mucosas en los tentáculos orales, o bien desplazándose y capturando con sus tentáculos partículas en el lecho marino.

Diversas especies de holotúridos son capaces de desprenderse de parte de sus vísceras, mediante una contracción muscular súbita, lo que utilizan como mecanismo de defensa ante depredadores o al sentirse irritadas. Posteriormente, las vísceras perdidas serán completamente regeneradas por el animal. Otro dato curioso, es la existencia una relación comensal entre ciertas especies de holotúridos y peces de la familia Carapus, los cuales utilizan al pepino de mar, y más específicamente su región anal como refugio cuando se sienten intimidados.

Generalmente, los holotúridos poseen sexos separados, aunque existen algunas especies hermafroditas. La fecundación es externa, tras la liberación de los óvulos y esperma al agua, formándose una larva nadadora, que se denomina (auricularia). Tras una fase planctónica, la larva sufre un proceso de metamorfosis, para dar lugar a un individuo con las características adultas. La reproducción asexual también se da en ciertas especies.


Especies: