Malacostráceos

La clase de los malacostráceos (Malacostraca), es sin lugar a duda la clase que alberga la mayor cantidad de especies dentro del filo de los Crustáceos, con aproximadamente 20.000 especies descritas. Esta cifra supone 2/3 partes de las especies de crustáceos existentes. El nombre de los malacostráceos deriva de dos palabras del griego. Por una parte, malakos, cuyo significado es blando; y por otra parte ostakon que significa concha. Este nombre se debe a la diferenciación que hacían en la antigüedad a aquellos invertebrados de conchas duras (Bivalvos) de los malacostráceos, los cuales, al cambiar sus caparazones durante la muda, durante unos días sus cuerpos son blandos hasta que se remineralizan y adquieren la rigidez normal.

Los malacostráceos, como clase, suponen un grupo de especies que desde un punto de vista evolutivo han tenido un enorme éxito. Prueba de ello es que han colonizado multitud de ambientes. Si bien es cierto que muchas especies son de ambientes marinos (donde son extremadamente abundantes en cuanto a biomasa), también los podemos encontrar en aguas dulces e incluso en ambientes terrestres.

Dentro de la clase de los malacostráceos encontramos especies tan conocidas por todos como pueden ser los cangrejos, langostas, gambas, krill y anfípodos. De estos ejemplos podemos deducir rápidamente que estamos ante una clase de especies con una gran diversidad de formas. Tomando a las langostas y gambas como arquetipo de la estructura general de las especies dentro del grupo de los malacostráceos, en su cuerpo podemos distinguir dos regiones. El cefalotórax es la primera de estas regiones y deriva de la fusión de la región cefálica (5 segmentos) y la región torácica (8 segmentos). En el cefalotórax encontramos dos pares de apéndices sensoriales o antenas, seguidos de 3 pares de apéndices (mandíbula, maxílula y maxila) asociados con la boca y que en ocasiones están modificados para formar pinzas. A continuación, encontraremos los apéndices relacionados con la región torácica. Los tres primeros pares se conocen como maxipedos y cumplen con una función sensorial secundaria y con el manejo de los alimentos. Seguido, encontramos los últimos 5 pares de apéndices del cefalotórax, llamados pereiópodos, que son los apéndices utilizados por los malacostráceos para caminar, siendo el primero de ellos frecuentemente modificado para formar unas grandes pinzas. La segunda región del cuerpo de los malacostráceos es el abdomen, formado por seis o siete segmentos donde se localizan los apéndices que les permite la impulsión natatoria y que se llaman pleópodos. En las hembras, estos pleópodos sustentan los huevos una vez fecundados y hasta su eclosión, en la cavidad formada entre las placas del abdomen y los propios pleópodos. Finalmente, el abdomen acaba en una estructura llamada telson, en la cual a ambos lados poseen unos apéndices modificados con forma aplanada (llamados urópodos) y que les permite impulsarse muy eficientemente y de forma extremadamente rápida en el agua.

En relación con la alimentación de este grupo de especies, esta es extremadamente variada, si bien destaca de forma mayoritaria las especies carroñeras, hay también especies filtradoras, o incluso carnívoras.


Especies: