Aeolidiella alderi es una especie de nudibranquio perteneciente a la familia Aeolidiidae. Su nombre científico honra al naturalista británico Joshua Alder, quien realizó importantes contribuciones al estudio de los moluscos marinos. Esta especie se distribuye ampliamente en las costas del Atlántico nororiental, desde las Islas Británicas hasta el Mediterráneo, siendo común en aguas someras y zonas intermareales, especialmente en fondos arenosos y rocosos donde su principal fuente de alimento está disponible.
Morfológicamente, Aeolidiella alderi puede alcanzar una longitud de hasta 4 cm, lo que lo convierte en un nudibranquio de tamaño moderado. Su cuerpo es alargado y estrecho, con numerosos cerata (estructuras en forma de dedo) distribuidos en filas a lo largo de su dorso. Estos cerata son característicamente de color grisáceo o marrón claro, con puntas de color blanco o amarillo, lo que le confiere una apariencia translúcida. El cuerpo en sí es blanquecino o de un tono anaranjado pálido, y los rinóforos (órganos sensoriales ubicados en la cabeza) son lisos y prominentes. Un rasgo distintivo de Aeolidiella alderi frente a otros nudibranquios similares, como Aeolidia papillosa, es su menor tamaño y la disposición más ordenada de sus cerata, además de los patrones de coloración menos contrastantes.
En cuanto a sus hábitos alimenticios, Aeolidiella alderi es especializado en alimentarse de anémonas de mar, particularmente de especies del género Actinia y Sagartia. Utiliza su rádula, una estructura en forma de lengua con pequeños dientes, para raspar las células urticantes (nematocistos) de las anémonas, las cuales luego incorpora en sus propios cerata como mecanismo de defensa. Esta capacidad de robar y almacenar los nematocistos es un fenómeno conocido como cleptocnidia, que es común entre los nudibranquios del grupo aeólido. Este comportamiento no solo le permite protegerse de depredadores, sino que también convierte a Aeolidiella alderi en un depredador especializado en ambientes marinos.
La reproducción de Aeolidiella alderi es hermafrodita, como es común en los nudibranquios, lo que significa que cada individuo posee tanto órganos reproductores masculinos como femeninos. Durante el apareamiento, ambos individuos intercambian esperma, lo que les permite fertilizar sus propios huevos. Posteriormente, cada individuo deposita masas de huevos en forma de cintas espirales en sustratos duros, como rocas o algas. Las larvas que eclosionan son planctónicas y nadan libremente antes de asentarse y metamorfosearse en juveniles, completando su ciclo de vida.
Un aspecto interesante de Aeolidiella alderi es su capacidad para manipular los nematocistos de sus presas sin sufrir daño, lo que muestra una adaptación evolutiva fascinante para evitar ser herido por las defensas químicas de las anémonas. Esta especie, aunque no es tan llamativa como otros nudibranquios de colores brillantes, cumple un rol importante en los ecosistemas marinos donde se encuentra, ayudando a controlar las poblaciones de anémonas y contribuyendo a la biodiversidad de los fondos marinos.
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