Equinodermos

Los Equinodermos son animales exclusivamente marinos que habitan los fondos, es decir son animales bentónicos (con escasísimas excepciones). Su cuerpo presenta una simetría radial en la que el cuerpo se divide en cinco regiones alrededor de un disco central. Otra característica de este grupo de especies es la presencia de osículos calcáreos que forman parte de su esqueleto. En la actualidad hay descritas más de 7.000 especies de Equinodermos, los cuales encontraremos en todos los océanos y mares con independencia de la profundidad. Es más, en las llanuras abisales son el grupo animal más frecuente, pudiendo llegar a representar el 95% de la biomasa del ecosistema abisal.

Los Equinodermos son un grupo de gran importancia tanto a nivel ecológico, biológico como geológico. A nivel ecológico, no existe otro grupo de animales tan abundante en los desiertos bióticos de las llanuras abisales, tal y como se ha comentado previamente. Los Equinodermos son animales con una gran capacidad de regeneración de tejidos, en algunos casos se pude regenerar completamente un individuo a partir de una de las cinco regiones de su cuerpo. Por lo tanto, esta capacidad de regeneración supone una característica de gran interés para la biología, y se han usado multitud de especies de Equinodermos en estudios regenerativos. Geológicamente, la importancia de los Equinodermos está determinada por sus esqueletos calcáreos, así como por su gran abundancia. Esto ha convertido a los Equinodermos en uno de los principales contribuyentes a las formaciones de depósitos de caliza.

En relación con la reproducción de los Equinodermos, su reproducción es mayoritariamente sexual y externa, aunque existen especies con reproducción asexual por fisión del ejemplar.


Especies: