Bivalvos

Los bivalvos (Bivalvia) son una clase perteneciente al filo de los Moluscos, que como su propio nombre indica, poseen una concha formada por dos valvas. Son la segunda clase de Moluscos, si nos atenemos al numero de especies pertenecientes a la clase de los bivalvos (13.000 especies vivas). Dentro de los bivalvos encontramos especies muy conocidas por todos, como lo son los mejillones, almejas, vieiras y las ostras. Aproximadamente un 80% de las especies de bivalvos son especies marinas. Podemos encontrar tanto especies sésiles, que se anclan a superficies rígidas mediante unos filamentos llamados biso, como especies excavadoras que se entierran a diferentes profundidades en el fondo arenoso / fangoso, e incluso especies con una cierta capacidad de nado.

El cuerpo de los bivalvos está aplanado lateralmente, con ausencia de cefalización y caracterizados por dos lóbulos del manto que cubren los órganos internos y que se encargan de secretar dos conchas que poseen una bisagra entre ellas en la parte dorsal. Ambas conchas se mantienen adicionalmente unidas por músculos abductores y ligamentos. En algunos bivalvos marinos, el manto forma estructuras de sifón que les permite a los bivalvos expeler agua a través de los sifones para enterrarse en la arena o fango. Muchas especies generan, a través del manto, nácar como mecanismo de defensa. Con ello, son capaces de aislar mediante recubrimiento partículas ajenas que hayan entrado en el cuerpo del animal. Mediante este mecanismo, y ya sea de forma fortuita y natural, o de forma artificial, es como se obtienen las perlas. Los bivalvos poseen un pie muy musculado, que utilizan principalmente para enterrarse en el fondo, pero que pueden utilizar para realizar movimientos limitados. Algunas especies de almejas y vieiras son capaces de mediante movimientos repetitivos y repentinos de cierre y apertura de las conchas, obtener cierta propulsión a chorro. El tamaño de los bivalvos es muy variado, con especies que tienen una longitud de pocos milímetros (1-2 mm), hasta las gigantes almejas del Pacifico (familia Tridacna) que pueden alcanzar mas de 1 metro de longitud y llegar a pesar 225 kg.

La mayoría de los bivalvos se alimentan filtrando con sus branquias las partículas en suspensión presentes en el agua. Otras formas de alimentación presentes en algunas especies de bivalvos son la alimentación de los depósitos presentes en los fondos, la depredación de pequeños invertebrados y crustáceos, alimentarse a partir de la descomposición de la madera, e incluso hay especies que han establecido relaciones simbióticas con algas zooxantelas, las cuales les confieren total o parcialmente de moléculas energéticas.

Son una clase de especies de gran importancia para la alimentación de muchas especies, incluido los humanos. Debido a su forma de alimentación, mayoritariamente filtradora, tienen la capacidad de acumular sustancias contaminantes, bacterias, virus o toxinas, si estas están presentes en el agua. Esto puede ocasionar ciertas intoxicaciones tras su ingesta, si las aguas en las que se encontraban no eran prístinas. Por otro lado, este echo convierte a los bivalvos en un excelente bioindicador de las calidades de las aguas en las que viven.

Sus conchas de carbonato cálcico han hecho que los bivalvos sean la clase animal mejor representada en los registros fósiles.


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